13 junio 2018

Siete principios para gestionar la transparencia

La era digital en la que habitamos es el resultado de la confluencia de las telecomunicaciones y los sistemas de información. Y su principal consecuencia es que ha facilitado, democratizado, universalizado y acelerado el acceso a la información y, a través de ésta, al conocimiento. El ciudadano digital del siglo XXI está empoderado para acceder a la información que necesita prácticamente en cualquier momento y lugar. En muchas circunstancias su vida se desarrolla y proyecta on line y on live.

En la facilidad de acceso se esconde un cambio de paradigma relevante: el poder ya no se apalanca en la posesión de la información, sino en la capacidad para distribuirla. La información no se da, se toma. De alguna forma el ciudadano ha recuperado la cuota de poder que había cedido a instituciones colectivas. Los tiempos de internet también han derribado un segundo paradigma: abordar la información y el conocimiento desde una perspectiva de control. En un entorno caracterizado por las incertidumbres, pretender controlar la información sólo puede conducir a la ansiedad. No existe la posibilidad de elegir entre informar y no informar e incluso con frecuencia ni siquiera la opción de cuándo informar.

Los cambios de paradigma en torno a la propiedad de la información, desamortizada en buena medida, al (des)control de la misma y a los efectos que produce conducen a un nuevo escenario para la comunicación en el que la transparencia no es una estrategia, ni una opción, sino una condición insoslayable.

 

LA MISIÓN DEL DIRCOM

Situada en la vanguardia de los procesos de comunicación, la transparencia no sólo es un antídoto contra las conductas indebidas, sino una oportunidad para generar valor en forma de credibilidad, confianza, respeto y compromiso.

En consecuencia, una de las misiones más importantes del director de comunicación es crear espacios seguros de diálogo en los que se produzca un intercambio sincero de información entre los stakeholders y la organización. El comunicador tiene, además, la responsabilidad de generar contenidos relevantes para que sean debatidos en esos espacios, así como trasladar a los decisores las reflexiones que proceden de tales conversaciones.

autor:
José Manuel Velasco
Coaching Ejecutivo de Comunicación
Miembro del Consejo Asesor de LLORENTE & CUENCA y líder del Área Coaching Ejecutivo de Comunicación en la Firma. Presidente de la Global Alliance for Public Relations and Communication Management, la federación que aglutina a asociaciones de comunicadores y entidades académicas de todo el mundo. Ha sido director general de Comunicación y Responsabilidad Corporativa de FCC, director de Comunicación de la empresa energética Unión Fenosa y de la compañía pública de transporte ferroviario Renfe. Además, ha presidido la Asociación Española de Directivos de Comunicación (DIRCOM) y el Foro para la Gestión Ética (Forética). Es licenciado en Ciencias de la Información por la Universidad Complutense de Madrid, ha cursado el Strategic Management Program del IMD de Lausanne (Suiza) y está certificado como coach ejecutivo y de equipos por la International Coach Federation (ICF).
ESPAÑOL
ENGLISH
PORTUGUÊS-BRASIL

Artículos relacionados

Este sitio web utiliza cookies, tanto propias como de terceros, para recopilar información estadística sobre su navegación. Si continúa navegando, consideramos que acepta su uso.

ACEPTAR
Aviso de cookies