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17 agosto 2017

Primarias legislativas en Argentina: Macri se consolida ante la cita electoral de octubre

El 13 de agosto, se celebraron en Argentina las elecciones PASO (Primaras, Abiertas, Simultáneas y Obligatorias), que dejan oficializadas las listas de candidatos para las elecciones legislativas del próximo 22 de octubre. El oficialismo liderado por Mauricio Macri y su partido Cambiemos, se alzó con el triunfo en prácticamente la mitad del país, inclusive en la provincia de Buenos Aires, aunque por escaso margen. Contrariamente a las expectativas generales, Cristina Kirchner no logró el respaldo mayoritario de los argentinos.

Al no elegirse cargos ejecutivos, esta elección de “medio término” –denominada así porque se produce en la mitad del mandato del presidente– generalmente despierta menos interés en la ciudadanía. Este año, además, se sumó que las principales fuerzas electorales no tuvieron elecciones internas y, por ende, en la gran mayoría de los casos no había más que una opción para sufragar. Es decir, el proceso terminó siendo una gran encuesta nacional financiada por el Estado argentino, y una interesante radiografía de la intención de voto ante las elecciones de octubre, cuando se renovarán el Congreso y el Senado.

De los 24 distritos que tiene la República Argentina, Cambiemos que llevó al poder presidencial a Macri hace casi dos años, se presentó en todas las jurisdicciones. Aprovechando el objetivo de construir no sólo en gobernabilidad y mejorar los números en las respectivas cámaras parlamentarias, sino también en territorialidad, el gobierno escogió como “enemigo electoral” a la expresidenta de la Nación, Cristina Fernández de Kirchner (CFK).

“El proceso terminó siendo una gran encuesta nacional financiada por el Estado argentino, y una interesante radiografía de la intención de voto ante las elecciones de octubre”

Precisamente la ex primera mandataria, decidió presentarse en estas elecciones no solo por su ambición política, sino también por la presión judicial, con causas de por medio, que existen sobre ella y su familia tras dejar el poder. En el caso de ingresar al Congreso de la Nación, recuperaría fueros que podrían serle de suma necesidad de acuerdo a una posible estrategia de defensa ante la Justicia. Para ello, fundó su propio espacio electoral por fuera del histórico peronismo dejando atrás al Frente para la Victoria que la llevó al poder a ella y a su difunto marido por 12 años consecutivos.

El Frente de Unidad Ciudadana es ahora su nuevo brazo por medio del cual tratará de ser senadora nacional en octubre. Lo importante de este proceso electoral es cómo se eligen a los candidatos, y qué perspectivas existen para que la expresidenta vuelva al Congreso (recinto que la acogió antes de llegar a la Casa Rosada). En el caso de diputados, su incorporación varía según la densidad poblacional de cada provincia que los elige. Por su parte, los senadores se escogen dos por la mayoría y uno por la minoría (ya que es de a tres su representatividad) en cada distrito; es decir,  quien saque mayor porcentaje en cada provincia (ocho en esta elección), ingresa el número 1 y el número 2 de la lista –automáticamente–, y uno por quien salga segundo.

Con una participación de más del 70 % del padrón electoral, por encima de las expectativas de la gran mayoría, el oficialismo se impuso en la Ciudad de Buenos Aires, bastión de su poder, donde arrasó con casi el 50 % de los votos. También obtuvo unos resultados muy favorables en la provincia de Buenos Aires (por encima de CFK), tras un empate técnico en el recuento provisorio –a partir del miércoles 16/08 comenzará el conteo definitivo que se extenderá por dos semanas–, y en provincias en las que tenía aliados, como Mendoza, Jujuy y Corrientes, pero también en otras donde gobierna el peronismo o partidos afines con resultados muy parejos, como Neuquén, Córdoba, Chaco, Entre Ríos, La Pampa, Santa Cruz, Santa Fe y San Luis. Es decir, más de la mitad del país los ha elegido como primera o segunda fuerza electoral.

Tras estos resultados y viendo cómo se ubicaron otras fuerzas en las PASO, es probable que CFK obtenga escaño en el Parlamento ya sea como primera o segunda. Pero es interesante analizar lo que se avizora de cara a octubre. El voto útil puede ser determinante para inclinar la balanza de la victoria. Desde el oficialismo, que en parte impulsó esta polarización con Cristina para marcar “lo viejo” contra “lo nuevo”, creen que aquellos que en esta elección votaron por otro candidato distinto a ellos, ahora pensarán dos veces el voto, ya que dependerá mucho de ese sufragio para que obtenga o no escaño en el Parlamento. No es lo mismo ingresar primera que segunda, y mucho menos quedar fuera, lo que significaría el ocaso del kirchnerismo ahora cristinismo.

Los que hicieron uso de su voto de castigo para no votar a Macri, ahora pueden verse obligados a votar a Cambiemos para frenar el avance de Kirchner… fortaleciendo a Macri, y contribuirían de esta forma al posible relevo de CFK al Frente de Unidad Ciudadana.

Los partidos deberán ahora centrarse en tres aspectos de cara a la próxima cita electoral de octubre:

La importancia de los indecisos. Argentina tiene un país dividido electoralmente en tres partes casi iguales. Un tercio 100 % macrista (que por momentos es anti kirchneristas), otro tercio totalmente kirchnerista y un tercio más (que puede ser volátil) que recorre un camino que hoy se reparte en gran parte en el país, un partido que aglutina a exkirchneristas, socialistas y peronistas. Además del posible comportamiento del electorado de cara a octubre, hay que sumarle un porcentaje no menor que se aspira a que vote y que no lo hizo en las internas. Ahí también puede existir parte de la explicación de los próximos resultados.

El segundo aspecto tiene que ver con el peronismo. “El regreso” de CFK al centro de la escena política no hace otra cosa que trabar y atrasar la reunificación del PJ como espacio político consolidado tras la derrota de 2015. En su historia, dicho partido, está acostumbrado a tener una conducción vertical (fiel al estilo militar de su fundador, Juan D. Perón). Ahora tiene una conversación horizontal. Siempre se dice dentro del mítico partido que quien gana la elección conduce y el resto acompaña, pero con un eventual fortalecimiento de Cristina, los nuevos gobernadores –y jóvenes– peronistas (casi la mitad de los 24 distritos antes mencionados) tendrán que recalcular su rumbo, cual navegador  fuera de ruta. Privadamente, son muchos los que afirman que no aceptarán nuevamente una sumisión bajo el mandato de la ex jefa de estado, pero por los votos “uno hace lo que sea necesario”. En cualquier caso, CFK parece ser más una piedra en el zapato para muchos de ellos y una ventaja para el oficialismo en ese sentido.

Finalmente, y no menos importante, es el comportamiento de los mercados frente a un eventual triunfo de la oposición, algo que parece improbable con los números conocidos. Argentina tras más de 12 años de gobierno kirchnerista, gestiona la calma hacia el mundo y trata de mostrar confiabilidad, estabilidad y seguridad jurídica. A través de una diplomacia presidencial logró revertir en tan solo 20 meses la reputación del país. El mercado financiero es quien mejor lo demuestra. Pero la coyuntura política y los problemas económicos no ayudan a veces: la inflación pasó de ser del 40 % en 2016 a aproximadamente un 24 % en 2017, según encuestadores privados pero, sin sentirse todavía en el bolsillo de la gente; un exponencial déficit fiscal en gran parte explicado por el incontrolable gasto público –un dólar que hoy pisa los 18 pesos–, que obligó al Banco Central en las últimas semanas a intervenir –cuestión que la OCDE le pide al Gobierno que reduzca–; y un par de reformas que serán vitales para los próximos años (como la laboral, la fiscal y tributaria, y la previsional). Todo lo anteriormente nombrado se interpone en la estrategia electoral y hace que un eventual triunfo, o escaño parlamentario, de CFK en las elecciones, genere más dudas que certezas sobre la viabilidad de la gestión de Macri en los próximos dos años.

Resultados en las principales provincias del país

 

Análisis de resultados:

Respaldo al Gobierno. A menos de dos años de haber asumido y luego de haber tomado algunas medidas impopulares para ordenar la economía, como el ajuste de tarifas públicas, el Gobierno fue apoyado por la mayoría de los argentinos. Sus candidatos fueron los más votados en Córdoba (segunda en cantidad de habitantes), Ciudad de Buenos Aires (cuarta) y Mendoza (quinta). Además, se impuso en distritos tradicionalmente adversos como San Luis, Entre Ríos y Santa Cruz.

Se acentúa la polarización. En la provincia de Buenos Aires, donde vota el 37 % de los argentinos, casi el 70 % se inclinó por el candidato de Macri (Esteban Bullrich) o por Cristina Kirchner. La primera opción que no está identificada ni con la administración actual ni con la anterior finalizó tercera con menos del 15 % de los votos (Sergio Massa).

Polémico empate técnico en la Provincia de Buenos Aires. Al iniciarse el escrutinio en el distrito más poblado, el candidato del Gobierno derrotaba por 6 puntos a Cristina Kirchner (37 a 31 %). Cuando la ventaja se redujo a 0,28 %, se frenó la carga de datos. Por eso, tanto los dirigentes de la gestión actual como de la anterior se adjudican la victoria. Con 9 millones de votos emitidos, solo 7 mil votos separan a uno de otro candidato. Para conocer quién ganó, habrá que esperar al recuento definitivo que empieza el miércoles y finaliza dentro de dos semanas aproximadamente.

 

Ganadores y perdedores

 

Configuración del Congreso y el Senado

Senado. Ocho provincias eligen a sus 3 senadores (24 bancas en total) en octubre. De repetirse estos resultados, Cambiemos ganaría en 4 y quedaría segundo en otras 4. De esta manera, se llevaría la mitad de las bancas en juego (12) y ampliaría su representación a 27 senadores, quedando a 10 bancas del quórum propio.

Diputados. Se renueva la mitad de la Cámara (127 bancas). Si en octubre no hay modificaciones sustanciales, el oficialismo pasaría de 85 a 104 o 105 diputados propios. Sin embargo, este crecimiento no le permitiría contar con quórum propio (129 legisladores) por lo que deberá conversar con otras fuerzas. A lo sumo, lo cual no es menor, tendría menos bloques con los que negociar proyectos de ley de acuerdo a estas tendencias.

Congreso 2017-19. A pesar de que el Gobierno amplía su representación tanto en el Senado como en  diputados, no logrará dominar ninguna de las dos Cámaras del Congreso hasta 2019, cuando se celebren nuevamente elecciones presidenciales y renovación de bancas en el Parlamento.

Claves para las legislativas del 22 de octubre

Voto “útil. Los votantes de candidatos con pocas posibilidades de ingresar al Congreso podrían migrar a opciones más atractivas. Por ejemplo, en la provincia de Buenos Aires, donde el margen fue muy estrecho, los seguidores de Sergio Massa (1País, tercer puesto) y Florencio Randazzo (Frente Cumplir, cuarto puesto), podrían jugar un rol clave para romper la paridad entre Bullrich (primer puesto) y Cristina Kirchner (segundo puesto).

Porcentajes. Según algunos analistas, entre un 3 % y 4 % de los votantes de Bullrich y de Kirchner, podrían mutar su voto en octubre. Mientras que el porcentaje de los que votaron a Massa y Randazzo toca techos del 75 %.

Participación ciudadana. Si bien fue una elección de medio término en la que no había prácticamente internas, la gente se volcó a las urnas por encima de las expectativas de muchos. Casi un 75 % del censó votó y se prevé que se sume otro 5 % más por lo menos en octubre. Estos “nuevos votantes” también serán determinantes para los números finales de las generales.

Mejora de la economía. El Gobierno confía en que para octubre podrá mostrar señales de crecimiento consistente, que las mejoras en indicadores macroeconómicos que asoman con tibieza en agosto ya se perciban con solidez en el bolsillo de los ciudadanos dentro de dos meses. Salir de la recesión y que eso quede en evidencia es el próximo paso. Se espera que el Banco Central además, tenga que intervenir menos en el mercado para que el dólar se acomode sólo y no supere en las próximas semanas los 18 dólares actuales.

Conclusiones

A pesar de que esta elección solo sirva para definir los candidatos a las legislativas de octubre, se impone como una herramienta de legitimación del oficialismo, si atendemos a los resultados. Ampliar “la grieta” para mostrar contrastes es una muestra de una tendencia que se está dando en Argentina y que tiene que ver con el legado que podría dejar Macri como presidente. Su gestión tiene como principal desafío propiciar el cambio de paradigma, el cambio de conducción generacional y el cambio que ayude a restablecer la estabilidad del país.

Macri tiene opción de revalidar su mandato en 2019, y en caso de que la amenaza de Cristina Kirchner siga en pie para esa época, cuenta con la estrella de la política argentina del momento: la gobernadora bonaerense María E. Vidal. La ex vicejefe de gobierno porteño se montó la campaña provincial al hombro, notándose mucho más su influencia en la última parte del proceso a partir de varias fallas de los candidatos de Cambiemos inclusive.

Con respecto al mundo de los negocios, el mero anuncio de la candidatura de CFK hizo aumentar el riesgo del país en 70 puntos. A partir de los resultados del domingo pasado, se espera cierta calma que podría durar un par de semanas. Entre ellas la no recurrente intervención del Banco Central para la cotización del dólar – Argentina tiene al dólar como parte de su cultura ahorrista y de compra–, la reactivación de otros sectores de la economía que se sumen al de la construcción, obra pública y sector automotriz, y la profundización de la solicitud de crédito para la vivienda propia.

“Ampliar “la grieta” para mostrar contrastes es una muestra de una tendencia que se está dando en Argentina y que tiene que ver con el legado que podría dejar Macri como presidente”

Con el fortalecimiento de Cambiemos a nivel nacional, la inestabilidad política de Argentina que tanto espacio ocupa en el debate público podría quedar relegada. El Gobierno está consolidándose a pesar de que sus próximos desafíos están en materia de reformas. La poca diferencia por la que ganó en la provincia de Buenos Aires, genera todavía cierta dependencia con la oposición para unificar criterios sobre los próximos pasos. Con quién se sentará viendo los números que sacaron en las provincias los “nuevos gobernadores”, es otro interrogante. Solo en San Juan, La Rioja, Tucumán, Salta y el eterno Gildo Isfrán , en Formosa, pueden decir que ganaron la elección. Asimismo está en carpeta la ley de responsabilidad penal para empresarios –que se está tratando en este momento– y la nueva ley de mercados financieros, clave para atraer nuevas inversiones.

Las recientes PASO fueron sólo una elección de carácter interno, pero que sirven para plebiscitar la gestión de Cambiemos y el rol de Mauricio Macri como presidente y líder político. Además estos resultados también le arrojan al mismo Macri una senda más confiable para seguir posicionándose como referente regional, y dejar en el pasado esa idea de que Argentina si no cambia el rumbo, podría convertirse en Venezuela. Una amenaza a la que recurrió el mismo gobierno para ganar esta elección puertas adentro.

Mariano Vila es director de operaciones de LLORENTE & CUENCA Argentina. Es licenciado en Ciencias Políticas egresado de la Universidad Católica Argentina, y está culminando un Magíster en Gestión de las Comunicaciones en la Universidad Austral. Antes de ingresar en LLORENTE & CUENCA dirigió el área de Asuntos Públicos de Edelman Argentina, donde trabajó con clientes de diversos sectores. Desarrolló parte de su carrera en el Ministerio de Turismo de la Nación donde ocupó varios puestos, asumiendo, entre otros, la responsabilidad de las relaciones institucionales del INPROTUR y la promoción de Argentina en mercados lejanos. Además, es miembro de la comisión Corporativa del Consejo de Relaciones Publicas y columnista de opinión en algunos medios.

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Lautaro Mazzeo es gerente de Asuntos Públicos en LLORENTE & CUENCA Argentina. Es licenciado en Comunicación (UCA) y está por lograr la licenciatura en Ciencias Políticas (UCA). Además es periodista (TEA). Integró las redacciones de revista Gente y diario Clarín y trabajó en Boca Juniors en el área de comunicación institucional. Se inició en el seguimiento legislativo para el sector privado en Agencia FOIA y dirigió el área de asuntos regulatorios en LatAm de Directorio Legislativo. Trabajó con clientes de diversas industrias: alimenticia, telecomunicaciones, construcción, automotriz y sector financiero, entre otras. Se incorporó a LLORENTE & CUENCA en 2016.

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