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09 junio 2017

Costa Rica. Un cambio para que todo siga igual

En Il Gattopardo, el personaje de Tancredi le dice a su tío Fabrizio: “Se vogliamo che tutto rimanga come è, bisogna che tutto cambi” (“si queremos que las cosas se queden como están, todo debe cambiar”). Pareciera que Costa Rica se apega con enorme fidelidad a la lógica lampedusiana. El exitoso y pequeño país de Centroamérica tiene una extraordinaria capacidad de gestionar los cambios, sin generar rupturas importantes ni en lo político, ni en lo económico, ni en lo social.

La administración Solís Rivera inició funciones en mayo del 2014 rodeada de una alta popularidad y ambiciosas expectativas propias de un contexto donde, el Partido Acción Ciudadana, que nunca antes había gobernado, se hace con el Poder Ejecutivo. La institucionalidad costarricense es rígida lo cual es positivo ya que da estabilidad a largo plazo pero también imposibilita transformaciones que en muchas ocasiones son necesarias. En ese sentido, el actual Gobierno se centró en realizar una gestión eficiente y abandonó, desde el principio, la posibilidad de realizar la necesaria reforma del Estado o una modificación amplia y estructural de políticas públicas.

Centro Historico, Costa Rica.

A continuación, se presenta una breve reseña de la situación política interna de Costa Rica, a partir de la entrada en funciones de la administración Solís Rivera. En términos generales, se plantea responder los siguientes interrogantes: ¿cuál fue el comportamiento de los principales indicadores durante ese período y qué los explica?, ¿cuáles son los principales temas en la agenda política y en la opinión pública? y ¿cuál es el escenario político actual respecto a las próximas elecciones nacionales?

Se reduce la pobreza, se mantiene el desempleo y aumenta la inseguridad

Según indica la serie de encuestas de opinión pública el Centro de Investigación y Estudios Políticos (CIEP) de la Universidad de Costa Rica, la inseguridad y el desempleo son las principales preocupaciones de la población, y es que, es en estos dos macro-indicadores donde la administración Solís Rivera ha mostrado su peor desempeño. En el cuadro subsiguiente se presentan los resultados de los principales indicadores de desarrollo humano para Costa Rica en los últimos cuatro años.

Al observar primero lo positivo, en el año anterior se registró el menor porcentaje de hogares en pobreza de los últimos cuatro años. Ello se puede atribuir a la estrategia “Puente al Desarrollo” que, mediante una nueva articulación de la oferta de política social en la figura de un cogestor, logró involucrar a varias personas en situación de exclusión en programas de estudio y capacitación a cambio de una transferencia. Debido a que la implementación de este programa inició en el 2015, los resultados a largo plazo aún están pendientes de evaluación.

“Aún quedan desafíos pendientes para favorecer el desarrollo de una economía basada en la innovación”

El estancamiento del mercado laboral puede jugar en contra de esta reducción de la pobreza, si las personas que fueron capacitadas no encuentran empleo o tuviesen que regresar a la informalidad y el subempleo. A pesar de las favorables condiciones de competitividad en Costa Rica, aún quedan desafíos pendientes para favorecer el desarrollo de una economía basada en la innovación -esa es la apreciación del Reporte de Competitividad Global 2017-2018 del Foro Económico Global-. Las altas cargas sociales y las expectativas salariales promedio de los costarricenses no favorecen la llegada de inversiones de bajo valor agregado (que requieren una mano de obra menos cualificada). Al mismo tiempo, el proceso de encadenamiento y expansión de empresas nacionales no ha sido tan acelerado.

Con todo, Costa Rica se encuentra actualmente en la posición 54 del listado Global Competitiveness Index 2016-2017 del World Economic Forum, fundación sin ánimo de lucro que reúne anualmente a líderes de todos los ámbitos para analizar los problemas mundiales.

Rumbo a las elecciones nacionales 2018

A pesar de que el desempeño en ciertos indicadores clave para la población no ha sido el mejor, no es posible descartar un escenario de continuidad del Partido Acción Ciudadana –el cual aún debe elegir su candidato presidencial, aunque no parece haber mayores diferencias internas entre los candidatos–. De acuerdo con las encuestas, la popularidad el mandatario ha aumentado principalmente por la buena valoración de avances puntuales en obra pública Por otra parte, los partidos opositores “tradicionales” (Liberación Nacional y Unidad Social Cristiana) todavía no han definido una estrategia clara para hacerle frente al oficialismo en una campaña electoral.

Al margen de los partidos indicados irrumpe el abogado penalista, Juan Diego Castro Salazar, en las encuestas de opinión pública con un apoyo notable. Castro Salazar anunció sus intenciones presidenciales. La presencia de este ‘outsider‘ dentro de la contienda es vista con preocupación por diferentes sectores que le acusan de un populismo reaccionario y punitivo. A otros, en cambio, les agrada la participación de un candidato independiente y antiestablishment. El fortalecimiento de esta figura sí podría marcar un quiebre.

Aun así, debe tomarse en cuenta que, en estas condiciones, los resultados de las encuestas de opinión pública son totalmente variables y será necesaria más información para hacer un análisis prospectivo. De todos modos, sí es posible afirmar que la continuidad del modelo de desarrollo no estará en juego en esta campaña, como sí se puso en duda en el año 2014. Por otro lado, lo que sí amenaza la estabilidad económica del país es la situación fiscal no resuelta en más de una década debido a la imposibilidad de lograr una mayoría parlamentaria que haga las reformas necesarias. A pesar de que las medidas son impopulares, según las proyecciones del Ministerio de Hacienda se requieren ajustes (una combinación de aumento de ingresos y reducción de gastos) que rondan del 3 % al 4 % del producto interior bruto.

“Lo que sí amenaza la estabilidad económica del país es (…) la imposibilidad de lograr una mayoría parlamentaria que haga las reformas necesarias.”

En base a lo anterior, se puede concluir que el escenario político interno en Costa Rica parece permanecer relativamente estable, al menos hasta que se celebren las elecciones nacionales el mes de febrero del próximo año. Entonces se verá si existen elementos estructurales que validen la idea de una transición a una nueva etapa o si los cambios solo han servido para facilitar que todo siga igual.

Pablo Duncan-Linch es Senior Partner de CLC Comunicación, afiliada de LLORENTE & CUENCA en Centroamérica. Cuenta con un master en Ciencias Políticas de la Universidad de Costa Rica y otro de la Universidad de Castilla la Mancha en Economía y Derecho. Egresó del Máster en Comunicación Corporativa, Comunicación Empresarial de la Universidad California Irvine. Es especialista en asuntos públicos y regulatorios, imagen pública, stakeholder management, valoración de riesgos, temas legislativos y en la atención de crisis de reputación corporativa. Duncan ha trabajado como consultor en Organización de Consultores Políticos de Latinoamérica, ha sido directivo y fiscal de la Cámara de Exportadores de Costa Rica y es​ miembro de la Comisión Internacional de la Cámara de Industrias.

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Asdrúbal Vargas es coordinador de Asuntos Públicos en CLC Comunicación, afiliada de LLORENTE & CUENCA en Centroamérica. Estudió Ciencias Políticas en la Universidad de Costa Rica y Derecho en la Universidad Latinoamericana de Ciencia y Tecnología. Se ha formado en la Academia Internacional de Líderes Theodor Heuss de Alemania, en el fortalecimiento de organismos no gubernamentales y partidos políticos. Ha trabajado como consultor en materia de comunicación, liderazgo, incidencia pública y planeamiento estratégico para diversas entidades y ONGs de América Latina y Estados Unidos.

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